Rinoplastia funcional en Bilbao

Cuando el problema no es cómo se ve tu nariz, sino cómo respira

Qué es la rinoplastia funcional

La rinoplastia funcional es la cirugía que corrige las estructuras de la nariz que impiden que el aire pase con normalidad. A diferencia de la rinoplastia puramente estética, aquí el objetivo principal es que vuelvas a respirar bien, aunque en muchos casos ambas cosas se trabajan en la misma intervención.

Las causas de una nariz que no respira suelen estar en tres sitios: el tabique nasal desviado, unos cornetes aumentados de tamaño o un colapso de la válvula nasal. No siempre es una sola: lo habitual es que se combinen, y por eso el primer paso es averiguar exactamente cuál es la que te está limitando.

Anatomía de las fosas nasales: tabique y cornetes
Corte coronal de las fosas nasales: el tabique en el centro y los cornetes a cada lado. Gray’s Anatomy (1918), dominio público.

La válvula nasal: la causa que más se pasa por alto

La válvula nasal es la zona más estrecha de toda la vía aérea. Cuando sus paredes son débiles o se han debilitado tras una cirugía previa, se cierran al coger aire con fuerza: es la sensación de que la nariz se hunde al inspirar hondo o al hacer deporte.

Es una causa frecuente de obstrucción que a menudo no se explora, porque no se ve en una radiografía ni mejora con sprays. Detectarla cambia por completo la cirugía que hace falta: no basta con enderezar el tabique, hay que reforzar esa zona con injertos para que se mantenga abierta.

Mujer respirando hondo por la nariz tras una rinoplastia funcional en Bilbao
Respirar hondo por la nariz: el objetivo de la rinoplastia funcional es recuperar una respiración nasal libre.

Cuándo conviene planteárselo

Estas son las situaciones que con más frecuencia traen a un paciente a la consulta:

  • Respirar por la boca de forma habitual, sobre todo al dormir.
  • Congestión permanente que no mejora, o que sólo mejora mientras se usa un spray.
  • Sensación de tener siempre un lado taponado.
  • Ronquido y sueño poco reparador.
  • Falta de aire al hacer deporte.
  • Obstrucción que apareció después de un golpe en la nariz.
  • Dificultad para respirar que ha aparecido después de una rinoplastia anterior.

El abuso de descongestionantes merece mención aparte: alivian en el momento, pero usados durante semanas acaban empeorando la congestión. Si llevas tiempo dependiendo de un spray para respirar, es motivo suficiente para que te valoren.

Cómo valoramos tu caso

Somos otorrinolaringólogos, y eso marca la consulta. Antes de hablar de cirugía exploramos la nariz por dentro —incluida la endoscopia nasal cuando hace falta— para distinguir qué parte del problema viene del tabique, cuál de los cornetes y cuál de la válvula.

Esa diferencia importa porque cada una se corrige de una manera. Operar un tabique desviado cuando el problema real está en la válvula deja al paciente igual de obstruido que antes, y con una cirugía encima.

En la misma valoración revisamos la forma externa de la nariz. Muchos pacientes llegan pensando sólo en respirar y descubren que el gesto que les molesta al mirarse y la obstrucción tienen el mismo origen: una nariz torcida suele estar torcida por dentro y por fuera.

La intervención y la recuperación

La cirugía se realiza con anestesia general y su duración depende de cuántas estructuras haya que corregir. Cuando es necesario reforzar la válvula, se emplean injertos de cartílago del propio paciente, normalmente del tabique.

Trabajamos sin taponamiento nasal: en su lugar se colocan unas láminas de silicona finas que estabilizan el tabique y permiten respirar desde el primer momento. Es una de las diferencias que más agradecen los pacientes que ya habían pasado por una cirugía nasal años atrás.

La mejoría al respirar se nota de forma progresiva: las primeras semanas la nariz está inflamada por dentro y el resultado real se aprecia cuando esa inflamación cede. Te explicaremos con detalle qué esperar en cada fase.

Preguntas frecuentes

No tiene por qué. Si sólo quieres respirar mejor, la cirugía se planifica para mantener tu aspecto. Ahora bien, algunas maniobras necesarias para abrir la vía aérea modifican ligeramente el contorno, y hay narices en las que la corrección funcional mejora también la simetría. Todo eso se habla y se decide antes de entrar a quirófano, nunca sobre la marcha.

No. La septoplastia corrige únicamente el tabique. La rinoplastia funcional es un concepto más amplio: incluye el tabique, pero también los cornetes y, sobre todo, la válvula nasal, que es lo que la septoplastia por sí sola no resuelve.

Depende de cada póliza y del diagnóstico. Cuando existe una obstrucción demostrable, muchas aseguradoras contemplan la parte funcional, mientras que los cambios estéticos quedan fuera. En la consulta te explicamos con claridad qué parte de tu caso es funcional y qué documentación necesitarías.

Los primeros días la nariz está inflamada y la sensación puede ser incluso de más obstrucción. La mejoría se hace evidente durante las semanas siguientes, a medida que baja la inflamación interna, y sigue afinándose durante meses.

Sí, y es una situación frecuente. Una cirugía previa complica el terreno, pero no lo impide. Si la obstrucción apareció tras una rinoplastia anterior, conviene revisar la válvula nasal: es la causa más habitual en esos casos.


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